Rade Serbedzija,
Tom Cruise en una de las historias más esperadas en la temporada y que resultó ser sumamente simple: El agente Ethan Hunt es enviado a buscar al portador de un
mortal virus de nombre Chimera que puede acabar con la vida de quien lo porte en poco más de
30 horas y que fue robado por un ex agente de
IMF (Imposible Mission Forces) de nombre Sean Ambrose. Para lograr su objetivo, Hunt contará con la ayuda de su compañero Luther y de Nyah Nordoff-Hall una antigua novia de Ambrose y
experta ladrona.
Dougray Scott
El guinista se cine a una historia sin complicaciones argumentales que sirve únicamente de pretexto para lucir los trabajos de Woo y Cruise. El estilo de John Woo se mantiene en Misión Imposible 2, y esto se nota en las escenas de acción, coreografiadas en largas secuencias filmadas en cámara lenta que dan la impresión de estar viendo un ballet.
John Polson
Anthony Hopkins
William R. Mapother
En una película de este estilo es difícil hablar de actuaciones sobresalientes porque la trama no se presta para ello. Lo que si hay que destacar es que Cruise vuelve por sus fueros al género que lo llevó al estrellato y le “dio la vuelta” al personaje de Hunt y lo convierte en lo que se podría considerar como el epítome de los superhéroes “cool”: chamarra de cuero negro, botas y pantalones del mismo color, cabello largo y lentes oscuros, hacen de Ethan Hunt un digno sucesor de
James Bond, menos sofisticado y con mayor presencia física y que puede ser el soporte de toda una franquicia.
Ving Rhames
Del resto de los personajes no se puede decir gran cosa, ya que Scott aparece como el clásico villano estereotipado con las frases y lugares comunes, mientras que la protagonista femenina no demuestra gran cosa, siendo sus diálogos e interpretación bastante planos en términos generales. Quizá es interesante el mostrar una
pareja interracial, pero la realidad es que el peso completo de la cinta recae en la personalidad de Cruise, cuyas
acrobacias realizadas rayan en lo humanamente imposible.
Brendan Gleeson
A pesar de lo anterior y de que la historia es tan sencilla que por momentos se torna aburrida (sobretodo la primera hora de metraje) y podría parecer ridícula, la película funciona por la probada habilidad de su director para llevar la acción a
límites inimaginables... por lo menos para la gente de Hollywood, ya que Woo tiene una larga trayectoria en Hong Kong en cintas de este tipo.
Thandie Newton
Cruise se juega sus mejores cartas y sale victorioso gracias a su carisma y al talento y visión de John Woo. Juntos han logrado darle un giro a una historia que parecía agotada y que demuestra el porque el asiático se ha convertido en una estrella por sí misma en el mundo de las superproducciones. Si lo que se busca en esta temporada de verano es credibilidad, profundidad y coherencia, ésta no es precisamente la mejor opción, pero si en cambio quieren pasar un rato bastante entretenidos viendo al nuevo héroe cinematográfico de principios del Siglo 21, no pueden dejar pasar la oportunidad de ver M.I-2.
A final de cuentas es como comer una pizza: no tiene grandes valores nutritivos que digamos, pero ¡caramba, qué rica sabe!.

y
Richard Roxburgh.