(1962) "La infancia de Ivan" una película del director ruso Andrei Tarkovsky

Sábado, 21 de julio del 2018


4-11-2010

Drama bélico que obtuvo en 1962 el León de Oro en el festival de Cine de Venecia.


El primer filme de Tarkovsky narra cómo Iván, un niño ruso de fuertes convicciones, se embarca en una complicada misión contra los nazis. Como todos las obras del mejor director de cine ruso, es un relato complejo y visualmente fascinante, pero uno no puede dejar de sentir ciertas reservas ante la artificiosidad de la narración, palpable tanto en el formalismo "de vanguardia" como en las pretensiones del mensaje. Escenas como la de Iván corriendo por el agua resultan, no obstante, estremecedoras.



A pesar de que La Infancia de Iván presenta bastante metraje acompañado de música o ruidos, es notorio ya el uso del sonido de una forma novedosa en el planteamiento de conjunto de Tarkovski, eliminando el concepto de 'banda sonora' en sentido clásico; pasando a ser el sonido un elemento casi de escena psicológica, con las enormes posibilidades que ello comporta; una salida que exploraron de forma también muy notable otros realizadores como Robert Bresson o Ingmar Bergman en Europa, o Stanley Kubrick en los Estados Unidos. Ovtchinnikov así lo señala, cuando dice: “Andrei era el único que creía que no debía usarse mucha música”.


El 29 de diciembre de 1986 moría, en París, a consecuencia de un cáncer de pulmón, el cineasta ruso Andrei Tarkovski; uno de los mayores genios que el “séptimo arte” ha producido en su breve pero intensa historia. No pretendemos en este artículo realizar un recorrido minucioso por la vida y obra del director hoy recordado (tarea que se me antoja casi imposible en una sola reseña), sino señalar, mostrar, destacar, ciertos puntos de contacto entre Tarkovski y la música; un campo de expresión artística que amaba profundamente y con la cual tuvo una intensa relación, ya sea por la presencia de ésta en sus películas, por su breve acercamiento a la escenografía operística, o por las obras musicales compuestas como homenaje o inspiración a partir de su persona y sus largometrajes.

El recorrido vital de Andrei Tarkovski está muy marcado por la figura de sus padres, y en especial por la impronta artística que marcó desde su infancia la presencia (y ausencia, pues poco después de nacer su hermana Marina abandonó el hogar familiar), de su progenitor, Arseni Tarkovski, poeta de reconocido prestigio en la Unión Soviética y en los círculos alternativos de la intelligentsia rusa. Sus primeros años de vida conocen las dificultades económicas de la U.R.S.S. de la época, a las que se añade el abandono del hogar por parte del padre y, poco después, la dureza de la Segunda Guerra Mundial, sin olvidar el ya de por sí lamentable estado en que se encontraba parte de la creación artística soviética bajo el tiránico régimen de Stalin; algo que bien conocemos en el terreno musical por la vida de numerosos compositores, como es el caso de Dimitri Shostacovich, si bien, al fin y al cabo, Shostacovich fue uno de los que pudo salvar su vida, deslizándose en inestable equilibrio por el filo que suponía el ideario soviético.
Obra fílmica

Apuntar que Rafael Llano, el mayor experto en el director ruso en España y autor de un trabajo bibliográfico referencial para comprender la figura de Tarkovski en nuestro idioma castellano; así como coordinador de una web esencial para el conocimiento de Tarkovski en castellano. El violín y la apisonadora marca el comienzo de la relación entre Andrei Tarkovski y Viatcheslav Ovtchinnikov, el compositor que se haría cargo de la música en sus 2 primeros largometrajes.



No sólo los sueños protagonizan algunos de los más impactantes pasajes musicales de La infancia de Iván; de este modo, encontramos escenas con un acompañamiento musical realmente logrado, como aquella en la que Iván sufre pesadillas creyendo ver a los niños ajusticiados rodeándolo por las paredes; una secuencia de pesadilla en la que se usan coros y ruido de masas sonoras.



La infancia de Iván supone una utilización muy avanzada del sonido, ya fuera ruido o música (aunque las fronteras entre éstos son cada vez más difusas en aquel periodo, como demuestran las obras contemporáneas de Pierre Schaeffer y los autores de la 'Música Concreta', ya desde 1948; cuya influencia marcaría tanto el desarrollo instrumental de autores como Helmut Lachenmann). La mezcla de sonidos se hace una constante en la cinta, ya sean éstos de origen natural, provenientes de la guerra, o mezclando de forma continua un paisaje sonoro realista y onírico, a menudo traspasando las fronteras de la realidad y del sueño, con sonidos originados en ambas dimensiones. La escena en la que madre e hijo contemplan el pozo (uno de los sueños/recuerdos de Iván) es un bello ejemplo de composición globalizada de ruidos naturales, conversación, sonidos de guerra y música a camino entre lo lírico y la premonición dramática.


Viatcheslav Ovtchinnikov recuerda cómo Tarkovski le pidió música para cuatro sueños concretos que tenía el protagonista, trabajo que él realizaba en la composición y que después grababan en audio con una orquesta a la que dirigía Jachaturian. Ovtchinnikov habla de cierta improvisación indeterminada a la hora de mezclar en mesa la interpretación de las piezas a combinar con la imagen, así como de indicios de 'música aleatoria' en sus trabajos para Tarkovski; para él pioneros a nivel mundial, algo que a día de hoy no podemos sino poner en tela de juicio. Este aspecto concuerda con algunos recuerdos que el compositor expresa sobre el director, del cual dice: “Aunque siempre tenía claro lo que quería, lo cambiaba si aparecía un nuevo detalle. La idea principal no, pero sí detalles aparentemente insignificantes. Pero esos detalles son muy importantes, forman el todo”.

En este punto, y como base conceptual de lo que el sonido/ruido/música representa en la obra de Tarkovski, creo inevitable recoger el texto que sobre “la música y los ruidos” escribe el propio realizador en su “credo cinematográfico en palabras”, Esculpir en el tiempo3 (otro de los textos imprescindibles para comprender la figura de Tarkovski):

“Como es sabido, la música entró en el cine ya en tiempos del cine mudo, cuando un pianista ilustraba con su acompañamiento lo que acontecía en la pantalla, con una música que correspondía al ritmo y a la tensión emocional de las imágenes. Ésta era una sobrecarga mecánica de la imagen con música, casual y -en cuanto a su valor ilustrativo- primitiva. Extrañamente, este principio de utilización de la música en el cine se ha conservado, de manera casi idéntica, hasta nuestros días. Un episodio se ‘apoya’ con un acompañamiento musical, para ilustrar otra vez el tema principal y para subrayar su valor emocional. A veces se quiere que la música sirva sólo para salvar unas imágenes fallidas."

"Tengo la esperanza de que, en mis películas, la música no sea tan sólo una ‘ilustración unidimensional de las imágenes’; y en ningún caso quiero que sea percibida como un aura emocional de los objetos representados, con lo que se quiera mover a los espectadores a ver la representación en la entonación que yo he elegido. La música en una película es para mí siempre un elemento natural del mundo sonoro, una parte de la vida del hombre, aunque siempre es posible que en una película sonora, trabajada con toda consecuencia, no quede sitio para la música, y sea suplantada por ruidos, más interesantes desde el punto de vista del arte cinematográfico, cosa que yo he procurado en mis dos últimas películas: Stalker y Nostalghia"



"Secretos de un matrimonio (1973)" y "Saraband" (2003) de Ingmar Bergman.

Sábado, 21 de julio del 2018


23-11-2012

http://youtu.be/XVU9CYiPXOA


Como todas las películas de este director sueco, esta es una película muy personal, pero no deja de tratarse el tema de una manera universal, además de dejar las puertas abiertas y muy requeteabiertas a las relaciones de pareja. A pesar de estar rodada en el ano 1973, la actualidad y la frescura en la manera de ver las cosas de Bergman no se han perdido.
Marianne y Johan son un aparente feliz matrimonio que llevan 10 anos de agradable aparente convivencia. Ella es abogada y él profesor de psicología, tienen 2 hijos mayores, y todo empieza cuando durante una cena con otra pareja, ellos parecen ser los más felices y encantados de la vida y la otra pareja la problemática y fustrada. Al terminar el encuentro y quedarse de nuevo solos, todo su drama empezará a surgir. Ya en la cama al irse a dormir, Johan le confiesa a Marianne que se va. Ella al principio no se lo cree, pero él insiste. Sin pena alguna ni remordimientos, al final la convence de su "repentina decisión". Decisión de hecho que hace 2 anos ya debiera haber tomado, pués hace ese tiempo que tiene relaciones íntimas con otra "jovencita". Por eso, Marianne se hunde completamente, surge toda la inseguridad y él simplemente al dia siguiente se va, como si de un simple viaje de negocios se tratara. De un dia al otro se ha roto el sagrado matrimonio, lo que parecia irrompible.

Esta seria la primera parte de la película. Cada situación llega repentinamente, no se aprecian antes indicios de esa inminente ruptura entre el atractivo matrimonio, por ejemplo, ni el sin fín de problemas que existen inmersos en cada uno de ellos. Así es más choque para el espectador, una separación que se nos presenta más como la fin del mundo, por parte de Marianne, que como la típica crisis personal que está padeciendo Johan.
En la segunda parte, Marianne hace volver a su esposo, para pedirle el divorcio. Hay escenas de violencia, Johan pega a su mujer varias veces. Ella ya está convencida del final de su matrimonio, a pesar de que le sigue queriendo, y Johan a ella. Se habian visto una vez, observado y habían vuelto a leer juntos un diario de Marianne, pero Johan volvió a irse.

Liv Ullmann y Erland Josephson, son los 2 bravos protagonistas que escenificaron muy teatralmente esta difícil historia, muy concentrada en larguísimos diálogos, envueltos siempre de mucha tensión, con cámara fija y primeros planos.
La tercera y última parte, han pasado 20 anos. Ambos se han vuelto a casar. Ambos se van viendo periodicamente, lo cual indica que no han dejado de quererse durante todo ese largo periodo de tiempo. Se besan, abrazan y hacen el amor como cuando se conocieron en la juventud, en la interesante universidad. Escondidos en su cabana como 2 fujitivos de la ley siguen siendo muy felices cada vez, pero ya está clarisimo que jamás volverán a vivir juntos. Han aceptado el destino y están bien...pero queda para el espectador algo inquietante siempre entre ellos 2....que no se sabe muy bien que es, amor realmente, necesidad, pasión, dependencia mútua todavía?
Por eso, Ingmar Bergman rodó en el 2003, la segunda parte de Secretos de un matrimonio, titulada Saraband. Fantástica igualmente y con los mismos protagonistas. Increible verlos actuar a ámbos, como si la trama no se hubiera detenido. Marianne entra en la casa de Johan 30 anos después. Johan es ya un abuelo y ella, va a visitarlo tras mucho tiempo de no hacerlo. Èl vive solo, lo encontramos durmiendo en la terraza, frente a una vista de montanas maravillosas. Su mujer Anna murió joven. Su hijo es Henrik, vive momentaneamente en una cabana cercana, a unos pocos kilómetros, y es músico. Johan tiene una nieta, Karin, pero Johan no se entiende con su hijo, por eso no viven juntos, es más se odian a muerte. Entre los 2 tienen atormentada a Karin. Marianne se quedará a dormir con Johan un par de semanas y de paso se irá haciendo amiga, muy amiga de Karin, a la que no conocia todavía.

Las secuencias largas y lentas se suceden como en la primera película. Y los hechos se van mostrando muy tragicamente, no sólo Johan tiene una pésima relación con su hijo al que no le prestó jamás ninguna atención, ello se demuestra cuando Henrik va a pedirle dinero prestado y su padre lo más que hace es reirse de él como un cosaco y despreciar su carrera fallida de músico, ya que sólo ha llegado a ser el organista de la iglesia local. Entonces se descubré que Henrik está abusando emocional y sexualmente de su adolescente hija, por lo cual al final, y sin remedio Karin tendrá que abandonar el hogar para ir a estudiar al conservatorio y no dejar perder su carrera como hizo su padre, por no abandonar al suyo cuando murió Anna, la madre amada y perdida por todos.
De toda esta representación, Marianne es el público, que está presente en el fondo de cada una de las escenas. Henrik, a la partida de su hija Karin, se suicidará en la cabana. Frente a la impasividad de su padre, Johan nunca lo llegó a quererlo. El sólo amó a Anna. Marianne, pués, tiene que llevarse consigo el recuerdo de Anna también, dentro de su profundo y ya más estable corazón. Gracias al amor que le ha dado Karin, y que bien podría haber sido otro amor entre Marianne la insegura y Johan el irascible.

Genero nazi.

Sábado, 21 de julio del 2018


6-12-2013

!!!!! Hay unas cuantas de genero nazi!!!! !!!!! !!!

EL MUNDO DEL CELULOIDE SIEMPRE CURIOSO, VIGILANTE, PREOCUPADO EN LO REFERENTE AL MOVIMIENTO DE LOS NAZIS.


El triunfo de la voluntad, Leni Riefenstahl 1935, documental propagandístico in situ.
El gran dictador, Charles Chaplin 1940, imprescindible obra cómica.
Ser o no ser, Ernst Lubitsch 1942, una lista apunto de entregarse.
Hitler y el diablo, Gordon Douglas 1942, Hitler bajo recompensa.
La última etapa, Wanda Jakubowska 1942, la directora que estuvo en el frente retorna a filmar con algunas mujeres supervivientes.
Esta tierra es mía, Jean Renoir 1943, varias vidas truncadas.
Los verdugos también mueren, Fritz Lang 1943, intriga en la Praga ocupada.
La séptima cruz, Fred Zinnemann 1944, siete prisioneros que escapan.
Roma, ciudad abierta, Roberto Rossellini 1945, Roma cercada.
13 rue Madeleine, Henry Hathaway 1947, James Cagney y un topo.
Alemania año cero, Roberto Rossellini 1948, un niño en un horrendo surgir.

Le silence de la mer, Jean-Pierre Melville 1949, un trío que ha de llevarse bien.

Almirante Canaris, Alfred Weidenmann 1954, jefe de inteligencia en el ascenso al poder del movimiento.

Noche y niebla, Alain Resnais 1955, documental con imágenes de archivo.

Un condenado a muerte se ha escapado, Robert Bresson 1956, interrogado por la Gestapo.
El general de la Novere, Roberto Rossellini 1959, un espía estafador.

Las conspiradoras, Ralph Thomas 1960, monjas italianas con la resistencia.
Kapò, Gillo Pontecorvo 1960, la Edith obligada.
El juicio de Nuremberg (¿vencedores o vencidos?), Stanley Kramer 1961, juicios de guerra.

La infancia de Iván, Andrei Tarkovsky 1962, en la fría Rusia
El tren, John Frankenheimer 1964, arte en el tren.
El ejército de las sombras, Jean-Pierre Melville 1969, un líder de la resistencia
La caída de los dioses, Luchino Visconti, 1969, el nacionalsocialismo y la empresa.

Cabaret, Bob Fosse 1972, un cabaret que hace olvidar.
La cruz de hierro, Sam Peckinpah 1977, rudo capitán alemán.
El huevo de la serpiente, Ingmar Bergman 1977, en el Berlín de los años 20 y médico nazi.
El matrimonio de María Braun, Rainer Werner Fashbinder 1978, Berlín invadido.

El último metro, François Truffaut 1980, un teatro en la ocupación.
Uno rojo, división de choque, Samuel Fuller 1980, cuatro soldados.
Shoah (Holocausto), Claude Lanzmann 1985, megadocumental muy valorado.

Europa, Europa, Agnieszka Holland 1990, un niño infiltrado.


Europa, Lars Von Trier 1991, descubriendo a los nazis.
La lista de Schindler, Steven Spielberg 1993...una lista para la vida.
Rebeldes del swing, Thomas Carter 1993, rebeldes de la música en Alemania.
El ogro, Volker Schlöndorff 1996, el hombre del saco particular.
La vida es bella, Roberto Begnini 1998, ...bonita historia en el drama.
El tren de la vida, Radu Miehaileanu 1998, humor escapando.
Ilusiones de un mentiroso, Peter Kassovitz 1999, noticias en el ghetto.

La solución final, Frank Pierson 2001, la búsqueda de soluciones.
La zona gris, Tim Blake Nelson 2001, duras decisiones de prisioneros.
El pianista, Roman Polanski 2002...un música que se esconde.

Amén, Constantin Costa-Gavras 2002, con la actitud del Vaticano en la II Guerra mundial al respecto de los nazis.

El hundimiento, Oliver Hirchbiegel 2004, el final de Hitler.
El noveno día, Volker Schlöndorff 2004, sacerdote católico mártir.
Sophie Scholl (los últimos días), Mark Rothemund 2005, universitarios de lucha pasiva.
El libro negro, Paul Verhoeven 2006, infiltración femenina
Los falsificadores, Stefan Ruzovitzky 2007, el precio del dinero.
El lector, Stephen Daldry 2008, el funcionariado nazi.
El niño con el pijama de rayas, Mark Herman 2008, historia con infantes.
Operación Valkiria, Bryan Singer 2008, el intento de derrocar a Hitler con su muerte.


A M É N.

(2008) "21 blackjack" dirigida por Robert Luketic.

Martes, 10 de julio del 2018


22-8-2014




Jim Sturgess, Laurence Fishburne, Kate Bosworth, Kevin Spacey, Aaron Yoo, Liza Lapira y Jacob Pitts, Josh Gad, Spencer Garrett y Jack McGee.


Un grupillo de "cocos" dirigidos por un experto, un profesor de matemáticas de la universidad, les ha adiestrado minuciosamente para ganar siempre en el juego de cartas del 21 o blackjack, juego que consiste en lograr ese número con la menor cantidad posible de cartas. Un nuevo miembro se une al grupo y los éxitos se suceden en todos los casinos a los que van, pero la ambición del nuevo integrante calentará los nervios del líder hasta que lo expulse. La venganza del chico aún inexperto será ir por libre, pero sólo y sin la ayuda de su gran equipo pronto le van a dar caza ....

(1986) "El color del dinero" de Martin Scorsese

Martes, 10 de julio del 2018


27-7-2010

Hoy que ha fallecido toda una leyenda
del cine de Hollywood, citar otra de las mejores películas de este mítico actor, director y productor americano, y quizás uno de los actores más guapos porque no decirlo, de la epoca de Robert Redford de la historia del cine, Paul Newman, de sus últimos tiempos, y gracias a "El color del dinero" el actor obtuvo su primer Oscar al Mejor Actor. Estuvo 9 veces nominado pero tuvo que esperar mucho hasta que se lo concediesen en 1986. Otro Oscar Honorífico por su carrera lo obtuvo en 1985.

Adiós Paul Newman, hasta pronto..... además con Tom Cruise, y Mary Elizabeth Mastrantonio, John Turturro, Helen Shaver, Forest Whitaker, Bill Cobbs, Keith McCready....

Eddie Felson, antiguo campeón de billar, vive ahora retirado de todo ese mundo y se dedica a sus negocios de licores. Un día, en una sala de juego, conoce a Vincent, un joven también jugador de billar, que aún no ha encontrado todavía oponente y que siempre va acompañado de su novia, encargada de las apuestas que se hacen sobre él.....