(1972) Marlon Brando durante el rodaje de "El último tango en Paris" de Bernardo Bertoluchi.


18-6-2007

Dedicado a mis padres, y a nadie más!



Maria Schneider y Brando en una complicada relación.

Gracias a la amistad que mantengo con Juan S.D.T. y gracias a su genial artículo publicado este mes en su blog de cine, el más personal que conozco hoy sobre CINE CLÁSICO, es quien fue durante un tiempo muy amigo de la estrella de cine que hoy trato aquí y durante el rodaje de El último tango. Él es JUAN SANCHEZ DEL TORO.
Antes de nada pero, leed su página para mayor conocimiento, sólo hay que hacer click en el link y ya estais en directo con Juan y con Marlon, con un verídico relato, con la tercera parte de la vida del actor MARLON BRANDO y mucho más:

"Paris... ha sido siempre mi ciudad y también lo era para él... "
Juan S.D.T. www.cineclasico.webcindario.com

Fue en un museo donde Juan Sánchez conoció a Brando. Parece otra película, pero no lo es. Vió de repente a uno de sus ídolos, podía haber sido otro, Laurence Olivier o Cary Grant, o Marilyn Monroe, si ella hubiera vivido...pero no, fue otro el elegido por los jos de Juan Sánchez del Toro, crítico de cine y especialista, bautizado por el arte de las estrellas más humanas que son sin duda los actores. Fue el mejor y justo aquel mágico y único segundo en el que Juan vió a Marlon Brando. Mientras Juan le seguia atónito con la mirada, frente a sus ojos, a la figura más consagrada y especial que tenía Hollywood, era el ano 1972. Después de ver al actor, conoció de inmediato al ser humano, y al hombre que le habitaba.

Juan tenía entonces 26 anos y visitaba Paris por su cuenta. Al verlo, Marlon Brando también se fijó en él y ámbos sonrieron. La estrella de cine, sencilla, sincera, y abierta, no tuvo más remedio que brindarle su enorme sonrisa, se acercó a nuestro protagonista y como un dios le habló. Tras ese breve encuentro y cruce de palabras, Juan y Marlon, vivieron las 4 noches y los 4 dias más apasiontes en la ciudad de las luces y lo que quedaba del rodaje de una de sus mejores películas, o al menos la más polémica, El último tango en Paris.

Imágenes del desarrollo del filme, naturalmente que hablan por sí solas y son muy explícitas, pero tan explícitas, que sin la verdad por en medio nadie podría atreverse a afirmar que Marlon Brando no estaba sintiendo nada, nada de nada? por la ingenua pero tan sexy Maria Schneider ? Cómo no sentir pasión tan fácil ? pués esa era la intención del director, en toda la obra, por esa flor de juventud que todavía el tiempo no ha marchitado y que además era hermosa y frágil... Creo recordar de todo el artículo de Juan, que Marlon Brando, llegó a odiar a Maria Schneider....

Brando no era un tipo estranyo, y se confió plenamente a Juan. Según mi opinión y la sinceridad que tuvo con la amistad que entabló con Juan Sánchez, nos descubre, un ser muy complicado, su mirada tan profundamente fria lo reflejan muy bien como un ser así, desenvuelto pero demasiado volátil, un tanto cabezudo, si Juan que le conoció muy bien, me lo permite así expresar y sino que lo rectifique, porque no cito a ningún ogro, sino a un ser humano por excelencia. Juan fue el interlocutor que estuvo junto a él durante todo el final del rodaje, y fue el que le oyera afirmar que el hombre más varonil de los varoniles, es decir, el Marlon Brando de Viva Zapata, Un tranvia llamdo deseo, o La ley del silencio, o Rebelión a bordo, no sintió pasión alguna en aquellas escenas tan llenas por lo tanto, de pasión muy árdua. Este dato me dejo atónita y así me sigo sintiendo. Marlon estaba rodando explendidamente, el resultado final lo demuestra pero debió sufrir fuertemente y a costa de todo su sudor y rabia, muchas lágrimas reales debió derramar y no de cocodrilo, son las que vemos en la gran pantalla. ! Aún en aquel ideal Paris !pero no siempre es igual en la cabeza y en los cuerpos y en los verdaderos sentimientos de nuetros ídolos.

Marlon Brando según Juan Sánchez del Toro, que sí lo conoció, en cuerpo y en alma, como debe ser la amistad, relata varios detalles, todos los que él cree que pueden ser contados por supuesto. Largas esperas tras los rodajes y largas angustias también. La película resultó muy dura de rodar y de terminar, incluso la carrera final, porque a Brando no le gustaba correr. Pesado ejercicio el del actor, cuando hay que fingir tanto, aunque sea ése precisamente el trabajo de un actor, y tal vez, cuanto más bueno sea el actor más difícil es, no el fingir, sino que no se note el sufrimiento interior.


el gran gran maestro Bernardo Bertoluchi


Hospedados en el mismo Hotel, Juan ha explicado en su Web-Blog todo lo que vió, habló, sintió y escucho de la boca y del corazón del grandisimo Marlon Brando que fue y seguirá siendo para todos los que llevamos de la misma manera y sentimos el cine por las venas y para Juan muy especialmente que pudo tocarlo. A ese grandullón apuesto y delgado en aquella lejana ciudad. Más sentimental que mal hablado, un titán perfumado de limón en contenidas olas de pasión de dientes blancos, brillantes ojos, envuelto en trajes relucientes.

Juan narra sus dia a dia con él, y anécdotas de sus conversaciones, y queda sobretodo muy bien explicado más que el carácter de Brando, su amistad.



De una sexualidad, para mi, escondida y febril a la vez, y por ello, era irascible y se agobiaba con el chocolate que se estaba comiendo porque decia que otros no podian ni olerlo, por ejemplo. Afable, fue absolutamente confiable con su amigo Juan Sánchez y fue grande y generoso con palabras, y enfadado a veces con el dinero o con algo, se le iba la sonrisa, pero al acto, el afecto volvía y nunca le abandonaba del todo. Deseoso por dominar enteramente la vida y su paseo irregular por el terrible amor. Mordaz y enagenado sólo por la verdad. Fresco constantemente, como una azuzena al salir de la ducha. Ser así perjudica mucho también, y eso lo sé por experiencia propia y lo sé por Juan, el hombre y el amigo que le conoció muy de cerca.

Marlon Brando tangible como el pan pero incompatible con la mentira o como el agua del mar, imbebible. , La gordura posterior y el alcohol, porque negarlo, pero en aquellos dias bailaban ámbos, casi ciegos de alegria, en libertad, por las calles. Con el mejor amigo que encontró y en el momento en el que lo necesitó, ámbos eran propensos a la gordura... pero todo les da lo mismo y no importaba comer y beber mientras recorrian, charlaban valientes por Paris. Resulta magnifico recorrer con Juan y con Marlon, el sutil ambiente que supone trabajar en una película a las órdenes de otro genio, Bertoluchi.


Brando y Juan, los 2 amigos que se hicieron eternos con su amistad, la respiraron en sus largos y variopintos paseos. No por ser bella Paris, sino por ser las más artística, romántica y llena de olores culturales y una de las paradas más ricas de Europa, al menos lo fue y creo que lo sigue siendo. Un sueno y un gran aprendizaje sobre humanidades extremas para el joven Juan. También para el actor que no podia parar de dejarse seducir por quien fuera. Se despidieron una tarde lluviosa a la entrada del hotel, porque Juan no quiso seguirlo a América y Brando se lo habia propuesto, pero no fue y volvió supongo llorando a su pátria, a Madrid, donde alguién le esperaba y por su lado, Brando siguió el camino que los dioses le habian otorgado, como el mismo Juan Sánchez del Toro, escribe del fiel amigo, con el qual estuvo en contacto hasta su muerte.

Ah, me olvidaba!! la famosa escena de la mantequilla por la que los curiosos fueron al cine hasta Perpignan!!! para verla pués seinto decirlo, nada de nada, ja, ja, ja... no efue nada, bueno el culo de Brando y ella, la supuesta mantequilla, en varias posturitas eso sí, y es que antes estas cosas casi no se veian....Au revoir, adieux!

Referencias

    No hay referencias

Comentarios

Mostrar comentarios como (Plano | Hilos)

    No hay comentarios

Añadir comentario


Encerrando entre asteriscos convierte el texto en negrita (*palabra*), el subrayado es hecho así: _palabra_.
Direcciones e-mail no serán mostradas y sólo serán utilizadas para notificaciones a través de esa vía
To leave a comment you must approve it via e-mail, which will be sent to your address after submission.

Para prevenir un ataque spam en los comentarios por parte de bots, por favor ingresa la cadena que ves en la imagen mostrada más abajo en la apropiada caja de texto. Tu comentario será aceptado sólo si ambas cadenas son iguales. Por favor, asegúrate que tu navegador soporta y acepta cookies, o tu comentario no podrá ser verificado correctamente.
CAPTCHA